Pues anoche soñé que me ponía a escribir en el blog, así que supongo que será un mensaje de mi subconsciente diciéndome algo... ¿no?
No es que ande sobrada de tiempo, pero bueno, eso de “querer es poder” es cierto y aunque sea un ratito, he podido conseguir hoy 
¿Qué contar? Hay tanto...
¡Empezar por lo mejor! Como ya dije, por fin estoy ejerciendo mi profesión. Y he de decir que... ME ENCANTA. Así de simple.
No me gusta tener que madrugar, los turnos de tarde son jodidos porque no aprovecho nada el día. Las noches... ufff duras como nada. Las guardias localizadas, lo peor con diferencia.
Y entonces ¿estoy loca? Pues no. Porque me gusta lo que hago y aunque me quejo más de lo que debería por casi todo, la verdad verdadera es que estoy encantada.
Me codeo con la Yet!! jajajaja
No, en serio. Trabajo codo con codo con enfermeras, médicos y demás personal sanitario y después de ver más o menos el trabajo que hace cada uno... yo me quedo con el mío.
Me gusta ser útil y ayudar a las personas, pero el trato directo lo llevo mal. Sobre todo porque aquí se trata con personas que muchas veces están enfermas y algunas veces sabes que no hay una solución para ellos...
Así que en mi laboratorio (ya es mío, mi segunda casa) trabajo con los pacientes indirectamente. Aporto mi granito de arena, sin pasar por el suplicio de mirarles a los ojos... Gran labor la de las enfermeras, yo sé que no sería capaz de serlo. Demasiado duro para mí.
Como en el laboratorio somos relativamente pocos, ya la gente me va conociendo. Y en las dos clínicas ya hablo con los compañeros de otros servicios de manera normal.
Lo que no llevo tan bien del todo son los olores... Uff con el olfato que yo tengo... A veces cuando subo a planta lo paso un poco mal. Demasiado fuerte el intiséptico, mezclado con mil cosas más que no sé reconocer...
Y lo bueno es que en el laboratorio siempre estoy fresquita :D como hay que mantener a temperatura constante las maquinas y las neveras, pues nosotros tambien nos “conservamos” jejeje.
Estos meses estoy en la clínica que está más cerca de mi casa del norte y eso es una gran ventaja para mí, que me paso el mayor tiempo posible allí. A ver si poco a poco le voy dando a mi casa de toda la vida, la tonalidad de hogar de nuevo.
Y casi sin darme cuenta ya llevo seis meses trabajando de técnico. Lo único malo es que, de nuevo, he tenido muchos cambios en poco tiempo y me he adentrado en una rutina que no me gusta del todo, pero solo tiene que pasar tiempo para que mejore.Así que toca esperar, pero el que espera desespera.
Hace años que no me voy de viaje, y realmente me apetece desconectar. Aunque sea un fin de semana. Claro está que no podría ser mucho tiempo porque el trabajo no me deja. Pero tengo turno antiestrés, lo que significa que libro 3 días de cada 9. Si hago algún cambio con las compis, podría llegar a tener 5 días libres consecutivos y con eso sería suficiente para un pequeño impás.
Volver luego con las pilas cargadas y coger bien las riendas de mi futura vida “perfecta”. Así que toca empezar a ahorrar para un viajecito corto, pero intenso. A ver si tengo suerte y no se demora mucho, porque quiero darle una grata sorpresa a alguien
Y ya se terminó mi tiempo. Hasta la próxima!! (intentaré que sea pronto).